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El escenario

A lo largo del desarrollo de la Batalla de Guadalajara, el día 14 de marzo fue una de las fechas significativas, más que por el resultado en sí de la lucha lo fue por las fuerzas enfrentadas. Y es que en este pequeño punto de la alcarria manchega se encontraron fuerzas italianas de cada uno de los bandos contendientes.

Desde el comienzo de la ofensiva italiana el día 8 de marzo de 1937 por el llamado “Cuerpo de Tropas Voluntarias”  (CTV), los acontecimientos se habían ido desarrollando de forma favorable a las fuerzas del general nacionalista Mario Roatta “Mancini”.

Las fuerzas republicanas, superadas por el número y la potencia de fuego de los italianos retrocedían, dando a entender a los atacantes que aquello sería un paseo similar al efectuado en la campaña de Málaga en etapas anteriores, o las más antiguas y exitosas aún jornadas en la lejana Abisinia (todo ello frente a un enemigo que apenas presentó batalla y con quien no tuvieron la oportunidad de medir realmente sus posibilidades, lo que haría que en Guadalajara infravalorasen fatalmente las capacidades de las milicias republicanas).

En un principio las fuerzas de la 2ª División “Fiamme Nere” ó “Llamas Negras” del General Coppi, saliendo de Algora conquistan con facilidad Mirabueno, El Sotillo, Las Inviernas, Alaminos,  Hontanares y Abánades. No obstante estos logros, en el centro, se había resistido la guarnición de 400 hombres de Almadrones, que apoyados por varios blindados ofrecieron férrea resistencia y no pudo ser tomado hasta las 11h del día 9.

Eso debería haber servido de aviso al alto mando italiano, que lejos de ello gozaban de una euforia exagerada, asignando a sus fuerzas unos objetivos desmesurados, sin desplegar convenientemente las fuerzas y menos aún sus apoyos y reservas, además de una deficiente organización de la intendencia y el municionamiento.

Cuando finalmente es ocupado Almadrones se reanuda con éxito el avance, cayendo sucesivamente poblaciones como Cogollor y Masegoso. Ya al amanecer del día 10 se ocupa Brihuega por dos Banderas (la 540ª y la 530ª “Implacabile”) de la V Agrupación Independiente de Banderas de Francisci. A las 10h de la mañana llega allí la IX  Agrupación de Bdras de Bulgarelli con dos de sus Banderas, la 640ª “Lupi” y la 524ª “Uragano”, ya que la tercera Bdra nº 635ª “Tempesta” había continuado por la carretera de Francia. Por lo tanto, aquella mañana solo cuatro Banderas (aprox. unos 2.500 soldados) debían cumplir los ambiciosos objetivos asignados: Francisci con sus dos Banderas consolidó su posición en Brihuega, protegió su flanco izquierdo sobre el Tajuña y creó una pequeña cabeza de puente al otro lado del río. Mucho más de lo que se le podría exigir con lo que tenía.

Bulgarelli y su IX Agrupación sube desde Brihuega metiéndose en el bosque, siguiendo la carretera que lleva de Brihuega a Torija.

El día 11, a media mañana, la X Agrupación de Banderas de Martini de la 3ª División “Penne Nere” o Plumas negras ocupan Trijueque en duro combate con la XI Brigada Internacional republicana.

Pero las Banderas de Francisci y Bulgarelli no son las únicas que se han movido en el sector de Brihuega. El Batallón  Garibaldi de la XII Brigada Internacional llegó a Torija esa misma noche y avanzó seguidamente sobre Brihuega, justo en sentido inverso a las tropas del CTV. Al amanecer ya ocupaba posiciones en los bosques cercanos, al Suroeste de la población. Inició la marcha el Batallón italiano Garibaldi que incluía seis compañías de infantería y adscritos dos batallones españoles

Esquema del palacio de Ibarra. Disposición de combate

Esquema del palacio de Ibarra. Disposición de combate

A la izquierda tenían pegados a los hombres de la XII Brigada Internacional de “Lukacs”: el Batallón André Marty, a continuación la Agrupación de El Campesino, sobre la llamada “Casa de D. Luis”, aún más a la izquierda estaba la XI Brigada Internacional, y ya en la misma carretera de Francia se encontraba la División de Líster ; por la derecha de los garibaldinos cubría ese flanco un batallón español. Por detrás quedaban los internacionales del Batallón Dombrowski más 1 compañía de tanques T26 de Paulov.

Y enfrente, en el llamado Palacio de Ibarra, se encontraba la Bandera “Indómita” de Alberto Montanari perteneciente a la 1ª División del General Rossi, II Agrupación de Banderas del Comandante Salvi, con 500 soldados italianos del CTV, 4 ametralladoras y 1 mortero.

La columna izquierda de la 3ª División del CTV o “Penne Nere” se ven detenidos por los batallones internacionales Garibaldi y Marty. Otra columna más a la derecha se topa con soldados de la XI Brigada Internacional de Hans Khale. Durante estos días y siguientes se libran pequeñas escaramuzas, asaltos y emboscadas entre la espesura del bosque, sin tener muy claras las posiciones del enemigo. Entre esos pequeños combates destacan dos sucesos, uno de ellos el ataque de una sección de tanquetas  legionarias que hicieron temblar la línea del frente republicano, siendo finalmente rechazados. El otro suceso fue la captura del Mayor Luciano que cual si fuese tenor parece ser que “cantó” de lo lindo todo tipo de información sobre las fuerzas propias sin que le tuviesen que presionar mucho para ello. Al parecer éste había sido enviado junto a dos compañías de la “Littorio” como refuerzo a la zona.

Fue en este momento del tiempo cuando empieza a producirse una descoordinación y un cierto abandono de las fuerzas allí situadas, que resultaría fatal finalmente. El tiempo era frío, los caminos aparecían embarrados (esta dificultad recuerda mucho a la zona de el Jarama, donde los soldados se encontraron los mismos  inconvenientes e inclemencias atmosféricas), la intendencia no llegaba en condiciones haciendo que los hombres estuviesen 5 o 6 días sin comer algo caliente, y en definitiva que una cierta desmoralización se iba apoderando de los allí destacados.

Aunque el mando italiano ordenó a la 2ª División “Fiamme Nere” del Gral Coppi (la primeramente utilizada en la ruptura) que se concentrara en Brihuega el día 11 para apoyar a las banderas que habían ocupado la población, lo hizo de forma muy lenta y escalonada debido a la dispersión de sus tropas y a tener que hacerlo a pie, por lo que las primeras Banderas no llegaron hasta el día 12. Es por ello que Bulgarelli seguía manteniendo solo la línea del frente en el Bosque de Brihuega, con las consabidas malas condiciones antes vistas. Había recibido el refuerzo de una Bandera de Francisci , la 540ª de “Lupi” que se retiró cuando subió dede Brihuega la 751ª Brigada “Inesorabile” de la VII Agrupación de Banderas de Marini, de la 2ª División del Gral Coppi, con la que se puedo ampliar el frente y dejar ocupado el Palacio de Ibarra, entre otras cosas porque era el único sitio donde podían resguardarse en la zona de las inclemencias del tiempo. Nadie había ocupado hasta la fecha aquél viejo caserón con aspecto de palacio medieval, sin serlo. Así acabó aquella jornada del día 12 de marzo.

El día 13 transcurre en la zona sin combates de importancia pero con constantes escaramuzas y dejando a las dos banderas de Bulgarelli con 6 días con sus noches sin comer caliente y prácticamente al raso con el único resguardo del viejo caserón y algunos precarios almacenes y cuadras.

Resulta especialmente interesante la opinión de una carta del capitán Bruno Messori, Comandante de una compañía de la 650ª Bandera “Lupi”:

“Desde el ataque del primer día hasta el momento en que nos dieron el relevo tres o cuatro días más tarde, no vi a nadie, no me enteré de nada y, para hacer víveres y municiones, tuve que enviar una patrulla a Brihuega y sacar hombres de la línea de combate..En mi opinión personal, dado que solamente vi una pequeña porción de mi frente, las causas de nuestro fracaso fueron: falta de enlace, falta de noticias, no haber visto nunca a mis superiores, falta de servicios, municiones y víveres; además, baja temperatura, tan baja que los capotes totalmente helados se aguantaban de pie. Todo esto no ayudó al ánimo de unos soldados en su primer combate. A pesar de todo, cumplieron con su deber, sin quejas, con la amargura del resultado final de la batalla. El relevo nos lo hicieron de noche y no recuerdo quién nos lo dio. Fuimos a pie, bajo bombardeos, hasta Torremocha y, tras unos días, en camión hasta el pueblo desde donde habíamos salido…”

El relevo

Por fin se produce el relevo de las Banderas de Bulgarelli de la III División “Penne Nere”, muy desgastadas, y lo hace la 1ª División “Dio lo Vuole” que debía encargarse del sector de Brihuega y su bosque, mientras la División “Littorio” lo haría en la carretera de Guadalaja-Zaragoza-Francia.  Es ahora cuando se produce otro de esos errores que acaban pasando factura, los “Littorio” hicieron el relevo en esa carretera sí pero no se desplegaron en el frente, delante de Trijueque, sino varios kilómetros por detrás de dicho pueblo, lo que obligó a los batallones de vanguardia a abandonar dicha población y a una retirada penosa.

En el sector de Brihuega, la I División que tenía tres Agrupaciones de Banderas, solo llegó con dos, ya que la III Agrup. estaba cubriendo el flanco derecho en Gajanejos:

→ la I Ag.de Banderas de Frezza ocupó Brihuega y su cabeza de puente,

→ la II Ag. de Banderas de Salvi, debía ocupar la línea del bosque y relevar a las dos Banderas de Bulgarelli.

Es por ello que la 235ª Bandera “Indomito”  de Alberto Montanari releva a la “Inesorabile” en el Palacio de Ibarra. A su derecha, un poco más cerca de la carretera general de Zarazoga se situaría la “Folgore” de Olivas, que tenía órdenes de extenderse hasta enlazar con la “Littorio” en Casa Titado, lo que haría que en la práctica se saliese del bosque. La otra Bandera “Falco” de Rocchi se quedó más atrás, un poco por encima de Brihuega, sobre el cruce de carreteras a Torija y la ctra de Zaragoza.

Oficiales-de-la-bandera-Indomito-excursiones-guerra-civil-en-Madrid

Oficiales de la Bandera “INDOMITO”

Este movimiento de tropas en el CTV significó que si antes en el bosque de Brihuega se encontraban tres Banderas legionarias, ahora se quedaba solo una, justo cuando los republicanos estaban a punto de comenzar su contraofensiva donde tomaría parte la XII Brigada Internacional al completo más una compañía de tanques T236 rusos.

La “Indomito” disponía de unos 500 hombres, 4 ametralladoras, 1 mortero un par de piezas artilleras de 65cm.

 

Montanari distribuyó a sus fuerzas limitándose a establecer pequeñas posiciones entre la ctra Brihuega a la de Zaragoza, el grueso de la Bandera estaría en el mismo Palacio, mientras que las avanzadas estarían a la altura de los propios muros que cercaban el palacio. Las piezas artilleras quedaron en un almacén próximo.

Frente a las fuerzas de Montanari estaban otras tropas igualmente a la intemperie, sin trincheras ni fortificaciones, sufriendo el frío y la nieve del mes de marzo en la Alcarria, las de la XII Brigada Internacional del húngaro “Lukacs”. También en cierto modo estaban un tanto abandonados por sus mandos, de hecho “Lukacs”, que estableció su puesto de mando por unas horas en la próxima Casa de D.Luis, acabó en Fuentes de la Alcarria, notablemente alejado de la línea del frente. Tanto es así que los ex-combatientes apenas si lo mencionan en sus recuerdos.

Hasta el momento la responsabilidad de los combates los había llevado el Batallón Garibaldi, siendo su responsable el comisario comunista Ilio Barontini. El día anterior se habían incorporado los franco-belgas del Bon André Marty que se había significado en el Jarama (recordemos aquél desgraciado, para ellos, cruce del Jarama por parte de tropas moras en el Puente de Pindoque, pillando desprevenidos a una de las compañías de este batallón que fueron pasados a cuchillo, salvándose muy pocos). También se habían incorporado los hombres del batallón Domwbrowski y una compañía de carros rusos T26.

También el flanco izquierdo lo tenían asegurado con fuerzas de Valentín González “El Campesino”, por lo que realmente en ese momento podrían tener los republicanos superioridad de 10 a 1. Además, el día 13 por la noche Barontini se había dado cuenta del relevo de fuerzas en el otro lado y sabía del éxito de Líster sobre la ctra general al tomar Trijueque. El día 12 Miaja había dado órdenes de atacar en el bosque de Brihuega que no habían sido cumplidas por “Lukacs”, lo que a punto estuvo de costarle su destitución. Puede decirse que le salvó el éxito del día 14.

El ataque

Al amanecer del día 14 de marzo de 1937 los milicianos republicanos comienzan la aproximación sobre el caserón estando la avanzada compuesta por tres compañías al mando del teniente Brignoli. Desde la zona de la Casa de D. Luis avanzaban los francobelgas del André Marty y un escuadrón de caballería. Por la derecha avanzaba uno de los batallones españoles.

Con las primeras luces los milicianos hacen retroceder a las avanzadas del CTV que estaban sobre los mismo muros del perímetro defensivo, haciendo que se replieguen sobre el mismo palacio. Se estima que quedan dentro unos 300 hombres defendiéndose con orden y buen tiro, haciendo muy difícil el avance a las tropas que iban saliendo del bosque.

El teniente Brignoli solicita refuerzos y apoyo blindado. Según este oficial, comienzan el ataque sobre el palacete, desplegando sus compañías de forma que no quedasen al descubierto así como dos tanques T26.

Imagen de tanque ruso T26 transportando tropas

Imagen de tanque ruso T26 transportando tropas

Los blindados se presentaron frente al recinto embistiendo los muretes de piedra, abriendo brecha y colándose dentro del jardín. Las pequeñas piezas del 65 les dispararon desde los almacenes y los carros, prudentemente, se retiraron hasta el borde del bosquecillo desde donde iniciaron fuego con su cañón de 45mm.

Los situados dentro del caserón pronto se dieron cuenta de que estaban rodeados al ser tiroteados también por la parte posterior por donde se hicieron ver tres carros más.

Fue entonces cuando el jefe de los sitiados, Alberto Montanari decide que saliese una patrulla para enlazar con sus tropas y pedir auxilio, pero el intento quedó solo en eso dado que el fuego granizado enemigo les hizo desistir.

Los carros rusos mientras tanto intentaban localizar las piezas artilleras que les impedían la progresión, localizándolas finalmente en unos pequeños almacenes como ya antes se había descrito. Concentraron su fuego sobre ellos dando buena cuenta de piezas y sirvientes, entre ellos al capitán Ferrari. Se hizo cargo del mando provisionalmente el capitán Salvatoni que logró reparar una de las piezas con la que inutilizó uno de los tanques aunque le costó la vida instantes después junto a los sirvientes de la pieza. Momento de gloria inútil en la guerra, como tantos otros.

Fin parte I
Mapa de la Batalla de Guadalajara. El Palacio de Ibarra está señalado con el punto de color rojo

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